jueves, 17 de octubre de 2013

UN CUERPO BAJO PRESION - Por: Jorge Cota



¿Sabías que vivimos en una sociedad donde le queremos ganar al reloj? Nuestra adicción por hacer más y más en menos y menos tiempo nos está matando lentamente.

Hoy por hoy, la mayoría estamos infectados con una seria enfermedad social. 

Muchos estamos infectados con una vida agitada; siempre andamos a las carreras, de prisa, apurados, con muy poco tiempo para descansar o recuperarnos. Lamentablemente, estamos siendo estrangulados por el estrés. Como puedes ver, el estrés no está limitado a lo que puedes sentir.

Uno de los errores más comunes que cometemos es pensar que el estrés es algo que sentimos. 

Esto se debe a que el cuerpo tiene una tremenda habilidad para adaptarse a su ambiente cambiante. 
El verdadero problema es que la mayoría de nosotros realmente no tenemos ni idea de cuánto estrés hay en nuestras vidas. 
Vivimos en un mundo que produce estrés; la familia, los amigos, el trabajo, y las responsabilidades producen estrés.

¿Cómo controlamos el estrés? Debemos reconocer la necesidad de detenernos.

Durante las próximas 24 horas…
Tu corazón latirá 103,689 veces
Tu sangre circulará 168 millones de millas
Respirarás 23,040 veces
Aspirarás 438 pies cúbicos de aire
Comerás 3 libras y media de comida
Tomarás 2.9 cuartos de líquidos
Hablarás 9 mil palabras (salvo que seas mujer entonces hablarás 15 mil)
Pondrás en movimiento 750 músculos
Ejercitarás 7 millones de células cerebrales

¡Es por eso que es imprescindible descansar!

1) Toma un tiempo para escaparte de la rutina diaria y descansar. La realidad de las cosas es que siempre habrá algo qué hacer, trabajo que terminar, lugares que asistir y responsabilidades que cumplir. De manera que date permiso de tomar un tiempo para detenerte y descansar durante el día, la semana, el mes y el año.

Aprende a recuperarte del ajetreo de la vida. Cierra tus ojos y tómate una pequeña siesta de 15 minutos; visualiza un lugar tranquilo. Respira profundo y despacio. Toma mucha agua durante el día. Evita el alcohol y las bebidas con cafeína

2) Toma unas vacaciones. No esperes mucho para hacerlo. Cuando estés de vacaciones; relájate y descansa. Aprecia la naturaleza. Disfruta de una buena cena; de un paseo por la playa. La idea de las vacaciones es de detenerse y descansar. Apaga el celular, olvídate de los correos electrónicos.

Por último, recuerda que no necesitas terminarlo todo. No eres responsable por todo ni por todos. No te afanes por tachar todas las cosas de tu lista de tareas pendientes ni tampoco te sientas culpable cuando descanses. Ten por seguro que cuando te mueras tu bandeja de entrada no estará vacía así que aprende a disfrutar de la vida.

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