jueves, 17 de octubre de 2013

BULLYNG



En Estados Unidos durante el año 2010 se inicio una campaña en contra del acoso escolar con el fin de prevenir el abuso perpetrado a niños y adolescentes por sus contemporáneos. 


Unos 1,2 millones de jóvenes sufren por actos de intimidación o violencia anualmente en ese país. Esta cifra va en aumento diariamente, pero también aumenta el esfuerzo que se realiza para prevenir el acoso.

¿Cuál es la definición formal de acoso escolar o molestia? 

Es todo comportamiento agresivo, abusivo e imponente que sea intencional, repetido en el tiempo y que implique un desequilibrio de poder o de fuerzas. Por lo general la persona que está siendo molestada tiene dificultades para defenderse o expresar lo que sufre.

Existen diferentes formas de acoso, las principales son: física, verbal, indirecta, y cibernética. 

Las consecuencias son graves ya que el niño acosado puede mostrar síntomas que van desde bajas calificaciones, dolores de cabeza, mareos y depresión hasta intentos de suicidio. A pesar de que no todos los casos terminan en suicidios se ha comprobado que los efectos de estos actos de molestia o intimidación pueden prolongarse hasta bien entrada la edad adulta. 

Desarrollando después graves problemas de interrelación, tanto laboral como personal. 
Las características del acosador por otro lado son actitudes dominantes, son impulsivos, y desafiantes. Se frustra fácilmente, carece de empatía, tiene serias dificultades para seguir reglas y ve la violencia de forma positiva.

Es importante entender como adultos que nuestros hijos necesitan sentirse protegidos por nosotros. Si tu hijo te ha confesado que está siendo acosado en la escuela o si has notado algún comportamiento elusivo que indique que algo anda mal habla con él. 


Es fundamental darles a estos comportamientos agresivos la importancia que tienen y no hacer caso omiso de ellos pensando que se trata de una situación que los niños deben enfrentar solos, o que su hijo esta exagerando. 
Tampoco es positivo decirle al niño que se enfrente al acosador, contestando los golpes. La violencia lo único que engendra es violencia, recuerda que todo lo que se siembra se cosecha. 

Asi que es recomendable evitar un enfrentamiento para el cual su hijo no está preparado. Es mejor que usted tome las medidas apropiadas para intervenir, y las tome con conocimiento. 

Infórmese de quienes son los padres del acosador y qué tipo de reglamentos tiene la escuela u organización donde asiste su hijo para proteger su bienestar. 

Una vez obtenga esta información hable con los maestros o superiores del lugar y si es necesario hable con los padres del acosador. Los expertos recomiendan que las conversaciones tengan lugar en un ambiente seguro, si es posible con personal de la escuela presente.

Es nuestra responsabilidad velar por el bienestar de nuestros hijos y parte de su desarrollo y plena realización en la vida depende de nuestro cuidado. ” He aquí herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre “(Salmos 127:3). 


Recuerda tus hijos son un tesoro, protégelos.

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